No todos los animales silvestres que llegan a los centros de recuperación pueden volver a la naturaleza. Algunas lesiones o circunstancias hacen imposible su liberación.
Pero su historia no termina ahí.
En La Mironera encuentran un entorno adaptado a sus necesidades y algo muy importante que no tenían: un propósito.
A través de la educación ambiental y la divulgación, se convierten en embajadores de su especie, ayudando a miles de personas a conocer, comprender y proteger la fauna silvestre.
La mayoría de los animales silvestres que ingresan en los centros de recuperación de fauna logran recuperarse y regresar a la naturaleza. Ese es siempre el objetivo principal y el mejor desenlace posible.
Sin embargo, no todos los animales pueden regresar a la naturaleza. Algunos presentan secuelas físicas permanentes que comprometerían su supervivencia en libertad, mientras que otros se han habituado al contacto con las personas y han perdido
comportamientos esenciales para desenvolverse de forma autónoma en el medio natural.
Cuando esto ocurre, necesitan instalaciones adecuadas y cuidados especializados que garanticen su bienestar durante toda su vida.
Distribuidos por toda España, los centros de recuperación de fauna silvestre constituyen una herramienta esencial para la conservación de la biodiversidad y la recuperación de miles de animales cada año.
Su trabajo consiste en rescatar, atender y rehabilitar animales heridos, enfermos o afectados por distintas amenazas para que puedan volver a su medio natural en las mejores condiciones posibles.
Muchos de estos centros también participan en proyectos de conservación, educación ambiental y reproducción de especies amenazadas.
La atención a la fauna silvestre genera una enorme carga de trabajo para los centros de recuperación, que se ven desbordados por los animales que ingresan cada día.
Por ello, la colaboración entre las administraciones públicas y entidades privadas especializadas resulta fundamental. Este trabajo conjunto permite que los centros de recuperación concentren sus recursos en el rescate, tratamiento y rehabilitación de nuevos ingresos, mientras que los animales que no pueden regresar a la naturaleza encuentran instalaciones en centros donde seguir recibiendo los cuidados que necesitan.
La Mironera es mucho más que un hogar para animales irrecuperables. Nace con la vocación de convertirse en un espacio de educación ambiental, formación y sensibilización, donde la conservación de la fauna silvestre se acerca a públicos muy diversos.
Nuestro proyecto acoge programas dirigidos a centros escolares, estudiantes universitarios, futuros profesionales de ciencias ambientales y biología, fotógrafos de naturaleza y cualquier persona interesada en conocer y proteger la biodiversidad.
Además, esta labor divulgativa se extiende más allá de nuestras instalaciones a través de las redes sociales y los canales digitales, permitiendo que miles de personas conozcan las historias de nuestros animales, descubran la riqueza de la fauna silvestre y aprendan sobre los retos de su conservación.
Todos los animales que viven en nuestras instalaciones participan en estos programas, convirtiéndose en auténticos embajadores de su especie y ayudando a transmitir la importancia de conservar los ecosistemas que habitan.
Conocer de cerca a un búho real, observar una rapaz a pocos metros o descubrir la historia de un zorro rescatado permite comprender mejor los desafíos a los que se enfrenta la fauna silvestre y la necesidad de protegerla.
Cada animal que llega a La Mironera tiene una historia única. Historias de rescate, superación y convivencia que ayudan a despertar curiosidad, respeto y compromiso con la naturaleza.
Porque proteger la naturaleza empieza por conocerla.
En junio de 2026, tras meses de trabajo administrativo y coordinación iniciados en agosto de 2025, La Mironera recibió a sus primeros animales residentes procedentes del Centro de Recuperación de especies amenazadas de Córdoba.
Ambos comparten algo en común: nunca podrán regresar a la naturaleza.
Las secuelas de sus lesiones o las circunstancias que marcaron su vida hicieron imposible su liberación. Sin embargo, eso no significa que su historia haya terminado.
Hoy forman parte de La Mironera y participan en nuestros programas de educación ambiental, ayudando a miles de personas a conocer mejor la fauna silvestre y comprender la importancia de su conservación.
Los equipos veterinarios determinan que el animal no puede regresar a la naturaleza con garantías de supervivencia y bienestar.
Las administraciones confía la cesión a entidades colaboradoras como La Mironera, siguiendo los protocolos establecidos para la fauna silvestre irrecuperable y asegurándose que cuentan con un refugio y proyecto adecuado para el animal.
Cada animal dispone de un recinto diseñado según las necesidades de su especie, además de atención veterinaria, alimentación adecuada, enriquecimiento ambiental y seguimiento continuo. Todo ello para garantizar su bienestar y ofrecerles la mejor calidad de vida posible.
A través de los programas de educación ambiental de La Mironera, ayudan a despertar curiosidad, respeto y compromiso con la conservación en grandes y pequeños.
Su presencia también permite crear contenidos divulgativos, producciones audiovisuales y experiencias digitales que acercan la fauna silvestre a miles de personas más allá de nuestras instalaciones.
Porque cuando conocemos mejor las especies que nos rodean, entendemos mejor el papel que desempeñan en los ecosistemas y la importancia de protegerlas.
En La Mironera solo acogemos animales a los que podemos garantizar una atención adecuada y una vida digna con los recursos de los que disponemos. Ese compromiso forma parte de nuestra forma de entender el bienestar animal.
Pero ofrecerles el hogar que merecen y seguir realizando nuevos proyectos requiere seguir creciendo.
Tu colaboración nos ayuda a construir nuevos refugios y voladeros, mejorar sus instalaciones, adaptar espacios a las necesidades de cada especie y afrontar aquellos gastos veterinarios extraordinarios que a veces surgen de forma inesperada.
También nos permite desarrollar actividades, contenidos y proyectos educativos para que cada vez más personas puedan conocer de cerca la fauna silvestre y comprender por qué es tan importante protegerla.
Porque estos animales ya no pueden regresar a la naturaleza. Pero gracias a ellos, miles de personas pueden descubrirla, valorarla y aprender a cuidarla.
Y con tu ayuda, estos animales seguirán teniendo algo muy valioso: una vida de bienestar y la oportunidad de ayudar a que más personas comprendan la importancia de proteger la naturaleza.
¿Tu empresa quiere contribuir a la conservación de la fauna silvestre y la educación ambiental?
Buscamos empresas y entidades que quieran sumarse a nuestro proyecto a través de aportaciones económicas, donación de materiales, cesión de recursos o colaboraciones profesionales.
No todas las formas de ayudar requieren un donativo.
Compartir nuestras publicaciones, recomendar La Mironera o hablar de nuestro proyecto también nos ayuda a llegar más lejos.
Cada persona que descubre nuestra labor es una nueva oportunidad para acercar la naturaleza, crear conciencia y seguir protegiendo la fauna y flora.
La difusión también es conservación.